Valenti o el mito del artista romantico
Publicado por artepancarta en Diciembre 5, 2008
A consecuencia de la muestra que se presenta en estos días de la obra de Valenti en el Salón Marco Augusto Quiroa en Casa Santo Domingo, los comentarios al respecto no se han dejado de oír. Puede apreciarse, cuando se mira desde una perspectiva objetiva, que la obra de Valenti despierta todo tipo de sentimientos que van desde la admiración neta a su obra física hasta los mas sublimes sentimientos referidos al Arte, al artista y a la vida del artista. No puede negarse el valor de la obra de Valenti. Al menos de lo poco con que se cuenta. Y si bien es una obra que deleita en todas sus variantes técnicas y estilística, es importante considerar que también debe verse la misma como una protoobra de lo que quizás hubiera podido haber hecho si su vida no se hubiera cortado tempranamente. Si hubiera sido bueno o malo, eso queda en la gran interrogante. También indagar sobre ello es tan inútil como investigar los motivos reales de su muerte. Lo que hay de su arte es suficiente. Suficiente aunque tristemente poco revelador para querer explorarlo mas. Valenti tiene todos los ingredientes para resultar un ideario romántico digno de una novela de su misma época. Y eso es lo que creo a veces le pesa mas que su obra ante los ojos de muchos observadores. La imagen del artista atormentado que busca en Paris la aventura del arte y sus consecuencias de vida, hacen que los demás elementos que inundaron y dan contexto a su obra, resulten de una exquisita mezcla para generar todo tipo de valoración artística, humanística y sentimentalista sobre el. Y parte de esta exquisitez resulta en que dadas las mismas circunstancias de su vida (su muerte prematura específicamente) Valenti quedó inmerso en un limbo atemporal donde su obra simplemente fue y es libre de toda clasificación y categorización con lo que se hizo o se hacía en ese momento (gracias a Dios no fue victima del cubismo). Muchas vanguardias surgían a principios del siglo pasado, y no ser contaminado o influido por ellas sobre todo si se está en Paris, era casi imposible en el ambiente de la época. Valenti nos muestra en su obra a él mismo. No a idealizaciones del arte o la provocación de los sentidos por medio del mismo como muchos en su época buscaban hacer. Valenti era alguien que quería hacer arte. Alguien que quería pintar y punto. Obras sencillas, naturales y simples en temática que retrataban paisajes naturales, personas corrientes o personajes de alguna historia o novela imaginaria, hablaban claramente por su profundidad y fuerza en el estilo, libres de ideologías, pregonamientos y denuncias que solo hubieran logrado oscurecer la riqueza expresiva que dejó expresada en su legado. Aunque en muchos textos se habla de cierta inclinación de Carlos Valenti a los nuevos movimientos que se daban en Paris, es un descanso para la vena pura del arte notar muy poco de esa influencia en su obra. Quizás no le dio tiempo. Quizás nunca lo hubiera hecho. Sin embargo, lo que se puede ver es una obra parada abruptamente pero lo suficientemente buena para causar aun el gusto de admirarla como quien admira los pocos manuscritos de un texto nunca terminado. La efímera existencia de Valenti y por ello la poca producción y evolución de su obra, no desmeritan en absoluto su legado artístico. Al contrario, lo mantienen en la total libertad que supone la misma inocencia del quehacer artístico. Valenti como el artista que nunca creció. Que murió antes de intoxicarse. Que dejó algo que en su aura artística sigue comunicándose a través de su excelente sencillez y abrumadora profundidad.
Los gremios y conjuntos sociales suelen buscar como hito de referencia existencial, mitos y héroes a quienes recordar. Sin importar realmente sobre su realidad. Valenti pienso que es un caso de esos. Un héroe mítico creado a partir de fragmentos borrosos de una historia de vida y una dote de obra llena fuerza y voz que a la larga, es la misma que sigue gritando hoy en dia.
Edward escribió
Los invito a navegar en la pagina http://carlosvalenti.org/pages/intro.php.
En el encontraran un esfuerzo de recopilación de datos, que espero les sirva para conocer, sentir y profundizar sobre la vida, la obra y la “pasión por el arte” de este gran pintor que dejo un importante legado al Arte Guatemalteco.
Domenico escribió
Es verdad que la obra de Valenti trasciende cualquier escuela por su belleza. Claro que para fines históricos podemos enmarcarla en un estilo (o varios) y en una época, pero el legado principal es su belleza indiscutible, su genialidad innata, un atractivo inigualable y, por sobre todas las cosas, esa sensación maravillosa que transmite su arte… es dificil poner en palabras de crítico de arte lo que el alma experimenta al ver sus cuadros, pero es verdad que el espiritu reconoce a las cosas que lo alimentan y engrandecen..todo el resto, necesita su tarjetita explicativa……
saludos
María Victoria Véliz escribió
La obra de Valenti es libre de toda clasificación y categorización, dice usted, sin dar mayores argumentos que los subjetivos, quiero decir, que los suyos propios. Recuerde que Valenti tuvo la influencia de Sabartés, portavoz de Picasso, que aunque se suele reconocer junto al cubismo, tuvo antes una etapa azul y, como muchos otros vanguardistas, se fogueó en las corrientes del postimpresionismo o el expresionismo. De hecho, llama mucho la atención que el pintor nacional, en esos temas simples y naturales, a los que usted alude, pintara paisajes europeos. Valenti no alcanzó a llevar los temas locales a sus obras, aprendió a pintar con la experimentación que antecedió a las vanguardias europeas y ahí se quedó. Lo mismo, solo que algunos años antes, hizo Anita Malfatti en Brasil. Ella, aún con todo lo que representaba ser mujer,volvió a su país y sigió fiel a su trabajo, que luego impulsó la semana de arte moderno en Brasil.
En fin, me parece muy bueno que el espacio y la posibilidad de discutir temas de arte y cultura en general, pero creo que las opiniones hay que acompañarlas con argumentos no subjetivos.
artepancarta escribió
Conozco cuales pudieron ser las influencias de Valenti. Sin embargo suponer que Valenti las compartiría y carecer de obra
que lo pruebe y demuestre vuelve este argumento igualmente subjetivo. Como menciono en el articulo, la obra de Valenti no es mas que una protobra de lo que podría haber sido. Si bien tiene rasgos influenciados por dos corrientes importantes en esa epoca no es determinante y mucho menos categorizante. Creo, y es lo que me gustaría recalcar del articulo, que gracias a que su obra fue cortada abruptamente por su muerte pueden verse las raices puras de su razón creadora: su humanidad. En pocas palabras, la obra de Valenti es mas humana que artística. Hago la diferenciación entre humano y artístico por que lo artístico es lo que resulta de volver la obra en un elemento objetivo, parametrizable, medible y analítico. Consecuencia claro de una entropía intelectual a la cual humanamente tendemos a caer. Un juicio puramente mental.
Creo que hay dos formas de degustar una comida. La primera leyendo la receta y la segunda probando un bocado de la comida. Analizar objetivamente una obra es como degustar la comida leyendo la receta. Yo prefiero probar un bocado. Y creo que ellos, los artistas, como buenos cocineros tambien eso esperarían. Algunos claro, tengo mis dudas sobre otros…
Finalmente no estoy seguro en qué momento un juicio puede ser subjetivo y no objetivo. Es decir, que informacion vuelve al juicio en un juicio objetivo: la histórica? la biográfica, la crítica, la política, la sociológica, la psicológica… Cual? Se vuelve inútil a la larga discutir sobre la objetividad, ya que no se simplifica a la veracidad de la información sino al juicio de quién la tabula y claro, como menciono atras, podríamos perdernos eternamente en decidir sobre la naturaleza de un ingrediente y por ello dejar de probar el bocado que realmente es lo que importa … luego quizás para saber si engorda o no engorda valga la pena echar un vistazo a la tabla de nutrientes.